Acto primero
Hace un ratito, interior del auto. Conduciendo, mi papá. A su derecha, yo. Atrás Lisandro.
Lisandro: -¡Y bajátelo!
Yo: -Pero no, me voy a poner triste.
Lisandro: ¿Por qué?
Yo: -Por eso, lo mismo que siempre pasa con los juegos de mesa.
Lisandro: -¡Ah, sí! Eso...
Yo: -Sí...
Telón
y... a veces no hace falta hablar mucho entre dos hijos únicos.
qué lo parió
Foto: nuestro pequeño revolucionario está creciendo

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2 comentarios:
A buen entendedor...
te extraño.
Amo cuando se habla sin hablar. Y se entiende por el mero hecho de que se conocen demasiado.
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